30 septiembre 2010

Cooperación insolidaria del ayuntamiento de Sevilla

Hace un par de semanas el ayuntamiento se quiso unir a la inciativa "Haz ruido por los objetivos del milenio". Y me pregunto ¿Para que fin? ¿Para burlase de nosotros?

Según explican desde el consistorio, la iniciativa persigue recordar a los líderes mundiales su compromiso para acabar con la pobreza extrema para el año 2015; para tal fin organizó un acto con una pequeña orquesta en la que comparecieron también el candidato del PSOE a la alcaldía, Juan Espadas y la delegada de cooperación Cristina Galán, el caso es que ésta, en declaraciones a la prensa afirmó lo siguiente:


En los últimos 15 años ha concedido ayudas a los países más empobrecidos por importe de más de 24 millones de euros, canalizados a través de proyectos que sus ONG´s han desarrollado en países de América Latina, África y Asia.

Pero ... ¿Que está diciendo esta mujer?
¿Por que se remonta a los últimos 15 años?
¿Que ha pasado en los últimos 4, 8, 10 años? ¿para que ir tan lejos?

Así que me puse a investigar...

Pues según la coordinadora de ONGs para el desarrollo de Sevilla el acto ha sido una burla insolidaria a la naciones unidas, ya que según nota de prensa:


"El ayuntamiento de Sevilla se sitúa a la cabeza de los más insolidarios de España en términos relativos, reduciendo sistemáticamente los fondos destinados a cooperación internacional y, por tanto, alejándose del 0,7%». En concreto, afirman que este año ha reducido «un 70 por ciento» la dotación presupuestaria para proyectos de cooperación al desarrollo.
Recuerdan, además, las dos organizaciones que este Ayuntamiento lleva más de diez años entre las administraciones locales de España «con una gestión más lenta y compleja de los proyectos de cooperación internacional. Aún mantiene abiertos —dicen— proyectos del año 2000».

El asunto ya se denunció en agosto de este año con el doble rasero en el tema de política de cooperación, poniendo dificultades a las ONGs para desviar fondos con este fin de forma directa a la fundación Desevilla, que por cierto están a punto de liquidar por pérdidas acumuladas.
Hace un año, en declaraciones a Diario de Sevilla, la presidenta de la Coordinadora de ONGs de Sevilla hablaba del doble rasero de la política municipal y contestaba a estas preguntas:


¿Cómo es la relación entre estas ONG y el Ayuntamiento?

-En 2002 se firmó un Plan Marco para que las ONG participaran tanto en la metodología de la cooperación realizada directamente por el Ayuntamiento como en la indirecta acometida por las propias ONG. Eso fue una decisión política bajo mandato de Monteseirín, al igual que creó la Delegación de Cooperación. Pero ahora la ha eliminado y sus funciones las asume la de Bienestar Social, y además le derivan 990.000 euros a la Fundación DeSevilla, controlada por Rodrigo Torrijos. En el Consejo Municipal de Cooperación se nos notificó que los procedimientos de aprobación y justificación de los fondos destinados a esa fundación serían igual de rigurosos que los que se aplican a nuestras ONG. Pero esa fundación no ha presentado al Consejo la propuesta de proyectos a realizar, ni ha rendido cuentas del destino de los 990.000 euros recibidos del presupuesto 2008. Hemos pedido que se mantenga esa partida en el concurso para las ONG. La respuesta es no.

-¿Han hablado con el alcalde?

-Le hemos solicitado una reunión, en el Ayuntamiento deben reflexionar qué hacen mal para que la mayor parte de las ONG no se presenten a sus convocatorias de ayuda al desarrollo. En el seno de las ONG hay mucha indignación con el doble rasero del Ayuntamiento por el desvío de ese millón de euros y la opacidad de su gestión, fuera del marco establecido con reglas claras de publicidad y transparencia. Es una falta de respeto a cómo se gestiona la cooperación. Además, la polémica que ha surgido también nos perjudica porque en la confusión hay sectores que nos identifican por error con esas actuaciones.

Por supuesto, el señor Torrijos ya se encargó de cesar a la persona que podría oponerse a su política, como fué el caso de la jefa de cooperación, Lourdes Vidal, funcionaria que desde 1998, y que conocía muy bien la problemática de las ONGs de nuestra ciudad.

Pues bien, ahora sabéis cuales es la verdadera política insolidaria con los objetivos del milenio del "Aquí mando y ordeno yo" de este ayuntamiento de Sevilla

18 septiembre 2010

La pasión por el poder

Dentro de mi autoformación en cuestiones políticas he leido el libro de José Antonio Marina La Pasión por el Poder donde elabora un tratado sobre el poder y sus mecanismos, se centras en figuras históricas que teorizaron sobre él y aquellos que lo ostentaron.
Lo primero, una definición, para José Antonio Marina Poder es La capacidad de hacer real lo posible. Es la lucha por la emancipación, el afan de hacer lo que nadie ha hecho (...) la facultad de hacer, de conocer, de adueñarse de la propia naturaleza, de inventar posibilidades y realizarlas, un deseo permanente de la humanidad, que no puede confundirse sin más con el deseo de dominar a otro. En su origen, pues, el poder no es enemigo de la libertad, sino fuente y apremio de ella.
Aunque también avisa que de su contexto y su ejercicio existe el peligro de la vanidad, porque el amor al poder es el amor a nosotros mismos.

Interesante la parte en la que explica las diferencias y definiciones entre, sumisión, rebeldía, docilidad, dependencia, colaboracionismo, la identificación, obediencia, esclavitud, etc.

De todas las anotaciones que he hecho del libro me gusta la que cita de Espinoza sobre el Fin del Estado:

El fin del Estado no es dominar a los hombres ni obligarlos mediante el temor a someterse al derecho ajeno, sino, al contrario, liberar a cada uno del temor, a fin de que puedan vivir, en lo posible, en seguridad, es decir, a fin de que pueda gozar del mejor posible de su propio natural derecho a vivir y de actuar sin prejuicio para sí y para los demás. El fin del estado no es convertir a bestias en autómatas a seres dotados de razón, sino al contrario, hacer que sus mentes y sus cuerpos puedan ejercer sus funciones con seguridad, y ellos puedan srvirse de la libre razón y no luchen los unos contra los otros con odio, ira o engaño, ni que tampoco se dejen llevar por sentimientos inicuos. El verdadero fin del Estado es, asi pues, la libertad (Tratado teológico políticio)
Y en esas estamos, trabajando para que unas ideas en las que creo estén representadas en los órganos de poder, tratando de entender para que sirve el poder, y como podemos servirnos de él para ganar libertad.
Termino con las últimas palabras que escribe sobre la actitud que la gente tiene ante los proyectos o trabajos que se le presenta:
Sucedió en tiempo de las catedrales. Un vecino visitaba una de ellas en construcción y llegó al tajo donde trabajaban los canteros, esculpiendo unas piedras. Se acercó a uno de ellos y le preguntó: ¿Y usted que está haciendo? "Sudando con esta maldita piedra que Dios confunda! ¡Que asco de trabajo! ¡A ver cuando suena la campana y nos vamos!" El paseante se acercó al segundo cantero y repitió su pregunta: "¿Y usted que está haciendo?" -"Lo que me han mandado. Un cubo de piedra para un muro". Por fin se acercó al al tercero. ¿Y Usted que está haciendo?" El cantero respondió con entusiasmo "¡Estoy construyendo una catedral!" Su trabajo era minúsculo, nunca vería terminada la catedral, pero sentía que estaba colaborando a un bello proyecto que le dignificaba.

04 septiembre 2010

La Felicidad y la política

Ya en mi anterior entrada hablaba que estaba leyendo el libro de Punset "El viaje a la Felicidad" y como plateaba la necesidad de una educación colaborativa en vez de prepararnos para la competición cuyos resultados son peores.

Pero lo que más me ha sorprendido del libro, que ya he acabado, ha sido la relación que existe entre política y felicidad. Concretamente afirma:
Las técnicas modernas para auscultar el sentimiento de la opinión pública han permitido extraer una conclusión irrefutable: una reducción de dos tercios de los ingresos provoca un declive del índice de felicidad de tan solo dos puntos en una escala de diez a cien; pero la degradación de las libertades políticas acarrea un cataclismo en los niveles de felicidad individual idéntico al de un divorcio, el paro o el deteriodo de la salud (...) los niveles de felicidad aumentan en función del mayor grado de participación individual de los ciudadanos en las tareas políticas (...) En términos monetarios, un aumento determinado en el grado de participación equivalía, en una de las encuestas, a ganar más del triple del sueldo.


En cuanto al mensaje que trasmite es que es posible extender una conciencia global solidaria a condición de crear las condiciones que favorezcan la confianza y la sensación del juego limpio.

Copio también del libro lo que Vaclav Havel, expresidente de Checoslovaquia decía para la vocación política:
La política es una actividad humana que requiere, más que otras, sensibilidad moral; reflexionar críticamente sobre uno mismo; asumir sin subterfugios las responsabilidades que incumben a los políticos; desplegar elegancia y tacto; ponerse en el lugar de los demás; ser humilde y moderado. Ser responsable ante algo que está por encima de mi familia, de mi país, de mi empresa, de mi propio éxito