26 septiembre 2022

Senderismo por El Gastor, Picos Las Granjas y Tajo Algarin


Hacía más de tres años o incluso cuatro que no hacía una ruta de senderismo, creo que la primera que hice en mi vida sería cuando estaba en la escuela de primaria en mi pueblo, creo que un par de veces al años, no recuerdo el motivo, íbamos andando en fila de dos desde el colegio al lado de la carretera y cantando canciones como “vamos a contar mentiras”  hasta un cortijo llamado La Rehoya lleno de antiguos alcornoques y con mucha sombra. Pasábamos el día corriendo, jugando, subiéndonos a los árboles y poco más, pero si aburrirnos ni un minuto. Al medio día nos comíamos un bocadillo que nuestras madres antes nos había preparado y por la tarde regresamos otra vez cantando y sin sensación de estar cansados ni nada.

Iglesia El Gastor

Iglesia y calle de El Gastor

Otras rutas de senderismo que he hecho por mi cuenta cuando era más mayorcito era por las dunas de Matalascañas, mi hermano y yo nos inventamos un juego aventura llamado “a por la duna más alta” y consistía en subirnos a la primer duna casi colindante a la urbanización donde mis padres tenían el apartamento de verano, mirar a lo lejos y señalar alguna aún más alta todavía, con el fin de ir a “conquistarla”, cruzábamos pinos, ramas, arbustos sin sendero ni nada, lo más recto que podíamos bajando y luego otra vez subiendo como podíamos hasta llegar al objetivo, así hasta llegar a la mayor de todas, o al menos, la que nuestro instinto decía que buscar otra más alta, además de estar muy lejos era demasiado temerario, no obstante llegamos casi siempre a la misma, a una que tenía una señal a modo de cilindro de hormigón señal de que esa altura era ya considerable, hoy buscando en internet me entero que se llama vértices geodésicos y antiguamente servía como punto de medición para hacer cartografía. Pues bien desde allí si te ponías mirando hacia el mar podías ver, en baja mar hasta Sanlúcar y si girabas la cabeza en el mismo punto a tu espalda estaba otro inmenso mar de pinos que llegaba hasta que la vista se perdía muchos kilómetros también en el horizonte. Aprovechábamos la puesta de sol que casi nunca terminábamos de ver porque la vuelta a casa nos esperaba una buena bronca si lo hacíamos de noche.


Después llegó la universidad y llegaron los viajes a otras tierras de Andalucía, era la época en el que la Junta de Andalucía tenia un programa llamado Inturjoven que por sorteo, los que no teníamos enchufe, nos quedábamos con lo que los hijos de los funcionarios no querían; Esto es difícil demostrar, y supongo que en la administración aún había personas que hacían bien su trabajo, pero hablando con otras personas atabas cabos y entendías porque pasaban “ciertas cosas”. En cualquier caso y por poco menos de 10.000 pesetas de las de entonces podíamos disfrutar un par de semanas en Grazalema o Cazorla con todo pagado, albergue juvenil, comidas y excursiones. Mis padres nunca me lo pagaron, a pesar de que al cambio serían 60 euros y tomando en cuenta la inflación de aquellos tiempos 12% no sería al cambio más de 100 euros de los de hoy. Así que durante mi época estudiantil y gracias esta vez al Gobierno de España, estiraba la beca lo que podía para contar con estos ahorros para escaparme del nido familiar por 15 o 20 días. En aquellos años conocí Los alcornocales, Cazorla… y otros lugares más gracias a los Cicerones de Sevilla  conocí El bosque y Benamahoma.


Y siendo trabajador asalariado, se acabaron los viajes organizados, esta vez fueron los amigos de los amigos que ya con otros anteriores amigos habían hecho rutas por estos campos de Andalucía los que me hicieron descubrir picos más altos. Si eran muy lejos incluso nos permitimos alquilar alguna casa rural y hacer varias rutas desde allí, lo cierto que era un poco temerario, a veces nos perdíamos y otras veces incluso tuvimos pequeños accidentes que podían haber tenido graves consecuencias como fue el de ir un dia al pinsapar cuando las previsiones de grandes tormentas se cernían en el cielo, y siendo Grazalema de los lugares donde más llueve no era lo más aconsejable, pero los dioses nos protegieron, no nos cayó ni una gota de agua y cuando volvimos a Sevilla nos enteramos que hubo inundaciones e incluso rescate de personas. O cuando fuimos tres amigos y el que llevaba el coche, el único de los tres que sabía conducir se dobló el pie y a la vuelta no era capaz de pisar el freno… En fin, aventuras.


Ahora que ya los amigos de entonces no están, han emigrado, se han buscado otras aficiones más caseras, tienen familias, los fines de semana se dedican a descansar o … tal vez soy yo, que que me he vuelto más solitario, independiente y gracias a que no tengo familia y que descanso demasiado en el pueblo… He decidido apuntarme a las actividades de senderismo organizadas por el Instituto Municipal de Deportes.

El punto de encuentro fue en los Bermejales, y me tuve que levantar muy temprano porque no me fiaba viendo del horario del autobús pudiera llegar a tiempo porque a las 8 tenía que estar en el lugar de partida y anduve en la noche casi 7 kilómetros hasta llegar donde me indicaron nos recogerían. La actividad estuvo dirigida por esaventuras.es y había un monitor por cada 10 personas, eran tres monitores, el principal de guía en cabecera, otro a mitad del grupo y una enfermera en la cola. Además venía un técnico de deportes del ayuntamiento. La comunicación entre ellos se hacia por walki y todo fue bastante fluido, parándonos cuando debíamos para esperar a los que tenían más dificultades y adaptándose ellos a los más avanzados, esperando a que bajáramos de las cumbres si no querían continuar.

Han hecho más salidas durante el año pero me he enterado tarde, la de ayer domingo fue ir al pueblo blanco El Gastor y desde allí subir a los picos de Las Granjas y Algarín. con alturas de más de 1000 metros por encima del nivel del mar.

El grupo muy heterogéneo desde niños de unos 11 o 13 años hasta personas de 70 años, madres, padres e hijos, estudiantes, parejas, grupos de amigos de cervecita, runners, estudiantes universitarias alguna incluso erasmus extranjera...


La ruta era media alta y efectivamente había momentos en los que teníamos que tener mucho cuidado porque las piedra se deslizaban y a pesar de todo solo hubo una torcedura de pie y una pequeña caída con una herida de esas que se tapa con tiritas sin importancia. La pena es que no todos los del grupo se atrevieron a subir a los puntos más altos, ya sea por vértigo, seguridad o quizás conociéndose uno mismo sabe lo que puede o no puede llegar a hacer sin peligro o sin “miedos”.

Las vista son impresionantes, se podían ver hasta cuatro pueblos distintos y un embalse bastante seco, lo conocía ya desde otro punto de la sierra, el de Zahara, pero jamás lo había visto tan seco como ayer. y también jamás había subido tan alto y observado unas vistas tan profundas, al menos que yo recuerde.

No me importaría volver para enseñárselo a los amigos, pero quizás necesite una segunda vez con este grupo el año que viene que repetirán actividades, sería fácil que me perdiera si intentara hacer yo el guía por mi cuenta.


Albúm de fotos aquí: El Gastor, Pico Las Granjas y Tajo Aljarin.


 
 Visita 360 panorama

20 septiembre 2022

La quietud es la clave

Empecé a leer este libro en inglés y lo he acabado en español. A lo largo de él el autor, Ryan Holiday, en cortos capítulos de apenas tres o cuatro páginas hace ensayos de diversos temas con títulos como “Está presente”; “Lleva un diario”; “Limita tus entradas de datos”; “Vacía tu cabeza”; “Cultiva el silencio”; “Cuídate del deseo”; “Dí que no”; “Vence la ira”; “Da un paseo”; “Deshazte de cosas”; “Busca la soledad”; “Ve a dormir”; “Busca la soledad”; “Busca un pasatiempo”; “Cuídate del escapismo”, etc…

Copiaré los primeros párrafos de su introducción:

“El llamado a la quietud es apacible. El mundo moderno, no.

Aparte del ruido, el parloteo, la intriga y la pugna entre facciones a los que estaban acostumbrados los romanos de la Antigüedad, nosotros tenemos el claxon de los automóviles, los estéreos, las alarmas de los teléfonos celulares, las notificaciones de las redes sociales, las motosierras, los aviones…

Nuestros problemas personales y profesionales son igualmente asfixiantes. Muchos competidores incursionan en nuestra industria. Nuestro escritorio está repleto de papeles y la bandeja de entrada rebosa de mensajes. Disponibles en todo momento, las actualizaciones y chats nunca están lejos de nosotros. Se nos bombardea con noticias y una alerta tras otra en cada una de las pantallas que poseemos, y son muchas. La rutina laboral nos desgasta y no se detiene jamás. Estamos sobrealimentados y desnutridos. Sobre estimulados, sobrecargados de compromisos y solos.

¿Quién de nosotros puede hacer un alto en estas condiciones? ¿Quién tiene tiempo para pensar? ¿Acaso existe alguien a quien no le afecten el ruido y los trastornos de nuestro tiempo?

Aunque el tamaño y la prisa de nuestros predicamentos son un fenómeno moderno, en realidad tienen raíces en un problema inmemorial. La historia demuestra, en efecto, que la capacidad de cultivar el silencio y sofocar la agitación de nuestro interior; de apaciguar la mente, comprender nuestras emociones y controlar el cuerpo ha sido desde siempre muy difícil de obtener. “Todos los problemas de la humanidad”, dijo Blaise Pascal en 1654, “se deben a que el hombre es incapaz de permanecer callado en una habitación.”

NOTAS:

Cuanto menos tiempo gastes arrepintiéndote del pasado o preocupándote por el futuro, más tiempo energía tendrás para lo que tienes ahora delante de tí.

No rechaces la dificultad o el aburrimiento del momento presente porque no era exactamente lo que quería. No gastes el tiempo presente en la inseguridad o la vergüenza. Haz lo que se te de y vive como puedas vivir con lo que el presente te esté ofreciendo.

Lo que es esencial es invisible para el ojo.

Tenemos que hacer el tipo de cosas que el 99 por ciento de la población no está haciendo y no seguir con el pensamiento destructivo que éste 99 por ciento.

Cuanta angustia sentimos cuando reaccionamos instintivamente en vez de actuar pensando conscientemente

Cuando la noche haya caído y todo el mundo se haya ido a la cama, trata de examinar todo el día y volver sobre lo que dijiste e hiciste y lo que dejaste de hacer o no hablaste.

Lo mejor de un diario no es lo que escribes para el lector, sino lo que con la mente serena escribes en paz para tí mismo.

(...) Esta es la idea, en vez de llevar este peso en nuestras cabezas y corazones, ponerlas en un papel.

Each school has its own take on wisdom, but the same themes appear in all of them: The need to ask questions. The need to study and reflect. The importance of intellectual humility. The power of experiences most of all failure and mistakes to open our eyes to truth and understanding. In this way, wisdom is a sense of the big picture, the accumulation of experience and the ability to rise above the biases, the traps that catch lazier thinkers.

Tolstoy expressed his exasperation at people who didn´t read deeply and regularly. cannot understand, he said, how some people can live without communicating with the wisest people who ever lived on earth.

Encuentra a personas a las que admirar y pregúntales cómo consiguieron lo que son. Busca recomendaciones de libros. 

Ponte en situaciones difíciles. Acepta retos. Familiarízate con lo que no es familiar. Esto te dará una mayor perspectiva y entendimiento. 

Todo el mundo tiene un corazón hambriento pero debemos alimentarlo con lo que el tipo de persona que queremos llegar a ser.

The Domain of the Soul > An open heart. Meaningful relationships. Selflessness. Moderation. A sense of right and wrong.

Marcus Aurelius would ask himself, -What am I doing with my soul?-

The work we must do next is less cerebral and more spiritual. It´s work located in the heart and in the soul, and not in the mind. Because it is our soul that is the key to our happiness

Upright. Modest. Straightforward. Sane. Cooperative.

Life is meaningless to the person who decides their choices have no meaning.

Confucius said that virtue is a kind of polestar. It not only provides guidance to the navigator, but it attracts fellow travelers too. Epicurus, who has been unfairly branded by history as a hedonist, knew that virtue was the way to tranquility and happiness. In fact, he believed that virtue and pleasure were two sides of the same coin. As he said: It is impossible to live the pleasant life without also living sensibly, nobly, and justly, and conversely it is impossible to live sensibly, nobly, and justly without living pleasantly. A person who does not have a pleasant life is not living sensibly, nobly, and justly, and conversely the person who does not have these virtues cannot live pleasantly.

Each of us must cultivate a moral code, a higher standard that we love almost more than life itself. Each of us must sit down and ask: What´s important to me? What would I rather die for than betray? How am I going to live and why?

Sana a tu niño interior:

Da más. Da lo que no tuviste. Ama más. Olvida la historia antigua. Supérala si puedes.

Cuídate del deseo:

“el sexo nunca ha beneficiado a ningún hombre, y es un milagro que no lo haya lesionado”. Dio con una buena prueba para cualquier momento en el que se sentía atraído por un deseo intenso: ¿Qué será de mí si consigo lo que quiero? ¿Cómo me sentiré después?

Para los epicúreos, el verdadero placer se asociaba con la libertad respecto al dolor y la agitación. Si querer algo te vuelve miserable porque no lo tienes, ¿eso no disminuye su valor?

Nadie es perfecto. Nuestra biología y patología ineludiblemente nos pondrán el pie. Requerimos entonces una filosofía y un firme código moral —esa noción de virtud— que nos ayuden a resistir cuanto podamos y nos den fortaleza para recuperarnos cuando caigamos y tratemos de mejorar.

Tener un impulso y resistirlo, examinarlo y dejarlo pasar como un mal olor: así desarrollaremos nuestra fortaleza espiritual. Así seremos lo que queremos ser en este mundo. Sólo quienes se dan el tiempo de explorar, cuestionar y extrapolar las consecuencias de sus deseos tienen la oportunidad de vencerlos e impedir el arrepentimiento de consentirlos. Sólo ellos saben que el auténtico placer reside en tener un alma fiel y estable, segura y feliz.

¡Basta!:

Ninguna necesidad incesante, ninguna inseguridad nacida de la comparación. ¿Sentirte satisfecho contigo mismo y tu trabajo? ¡Qué gran don!

La mayoría no aprende nunca que sus logros no le proporcionarán el alivio y la felicidad prometidos.

Pero el deseo —o la necesidad— de más suele ser contrario a la felicidad.

Epicuro dijo: “Nada es suficiente para el hombre para quien lo suficiente es muy poco”.

Nunca te sentirás bien por la vía de los logros externos. La satisfacción viene de adentro. De bajarse del tren. De ver lo que ya tienes, lo que siempre has tenido.

Basta. Es comprensible que nos preocupe sentir que “ya es suficiente” ponga fin a nuestra carrera; que si damos por satisfecho ese impulso, todo el progreso de nuestro trabajo y nuestra vida pare en seco. Si todos se sintieran bien, ¿por qué seguirían esforzándose tanto? Primero, hay que señalar que esta preocupación es difícilmente un estado de ánimo ideal. Nadie hace su mejor labor motivado por la ansiedad, y nadie debería alimentar su inseguridad para lograr ciertas cosas. Eso no es productividad, es esclavitud. No fuimos puestos en este planeta para ser abejas obreras, compelidas a desempeñar su función una y otra vez para el panal hasta que muramos. Tampoco le “debemos” a nadie seguir haciéndolo: a nuestros fans, a nuestros seguidores, a nuestros padres que tanto nos han dado, ni siquiera a nuestra familia. Matarnos no hace nada por nadie.

¿Qué es lo que más queremos en la vida? Ésa es la pregunta. No éxitos. No popularidad. Los momentos en que nos sentimos satisfechos. Más presencia, más claridad, más perspicacia, más verdad. Más quietud.

El ámbito del cuerpo:

Epicuro dijo en una ocasión que el sabio cumplirá tres cosas en su vida: escribir libros, ejercer prudencia financiera a fin de proveer para su futuro y apreciar la vida en el campo.

Di que no:

En cada situación pregúntate: ¿En qué consiste esto? ¿Por qué importa? ¿Lo necesito?

Sé un ser humano:

¿Qué tipo de vida interior puedes tener, qué tipo de pensamientos puedes generar cuando estás total y absolutamente desgastado por el trabajo?

Al final alejamos a buenas personas (y perdemos relaciones)

El cuerpo que cada uno de nosotros posee es un regalo. No lo mates trabajando. No lo agotes.

Actúa con valentía:

Anne Dufourmantelle, quien murió en 2017, a los cincuenta y tres años de edad, cuando rescató en el mar a dos niños que se ahogaban. Anne había hablado a menudo en sus escritos del tema del riesgo y afirmado que es imposible vivir sin arriesgarse, porque la vida es riesgo.

Sobre el último acto:

la dicha que experimentaba en su corazón y de los buenos recuerdos que guardaba de conversaciones que había sostenido con sus amigos.

Este libro ha tratado en su mayor parte de cómo vivir bien.

Agradecimientos:

Uno de los más simples y accesibles puntos de entrada a la quietud es el agradecimiento. Gratitud por estar vivo, por las pausas afortunadas que has tenido y por todas las personas que te han ayudado en la vida. Cada mañana intento darme algo de tiempo para pensar en esas cosas, la mayoría de las cuales, sin embargo, permanecen en privado. En este reducido espacio que se me ofrece aquí, quiero dar las gracias a todos los que me ayudaron


19 septiembre 2022

Trabajar y ahorrar. La lucha entre el bien y el mal. Pijama Surf vs El Blog Salmón


Hace muchos años, cuando estaba trabajando en una imprenta como administrativo, mi por entonces jefe que ya me conocía lo suficiente me dijo una vez: -“Si todo el mundo hiciera con el dinero lo que haces tú la economía de España se hundiría, porque no gastas casi nada”-. Me lo tomé bastante bien, porque confirmaba mis valores. Nunca he tenido coche, sólo motocicleta y, gracias a mis ahorros pude comprarme un pequeño apartamento de 40 metros cuadrados con el que soy muy feliz. No necesito comprar ropa de marca ni tampoco comer en restaurantes si puedo prepararme la comida en casa. Cambio de ordenador y de móvil cuando se estropean y en general así con muchas más cosas.

Cuento todo esto porque también desde hace mucho tiempo, tengo entre mi feed de noticias un periódico llamado El Blog Salmón, un diario de economía que fomenta la inversión y cosas afines. Me subscribí en su día porque hacía análisis muy interesantes de la economía, pero en las últimas semanas, con esto de que hay inflación y que el precio del dinero está subiendo, parece que están haciendo campaña para que gastemos nuestro dinero y no ahorremos.

Está claro por qué están preocupados, uno de los artículos ¿Qué es la estanflación y por qué está preocupando a economistas e inversores?  Explica que si la gente no invierte, los que ya tienen dinero en acciones pierden dinero, Este periódico lo que interesa que la gente compre y trata por todos los medios desmotivar el ahorro. Ayer justo publicaron otros dos artículos uno llamado: Que no te engañen: no te vas a hacer rico ahorrando  poniendo como ejemplo de una persona que se dio cuenta de que recortando gastos no iba por buen camino y decidió que sería mejor trabajar más para no guardar dinero por el bien de una hija recién nacida. Lo que no se da cuenta él es que dentro de unos años si su hija le pide que le acompañe al colegio o que esté más tiempo con ella y le conteste que no puede porque tiene que trabajar, además de crearle más ansiedad, su hija quedará decepcionada como le pasó un caso reciente a un familiar mío; Mi sobrina le contestó a su madre que no necesitaba más dinero para poder irse de vacaciones fuera, pero cuando su madre le puso el caso de que así volverían a Euro Disney, la niña calló y dijo, ah bueno, sí. Pues eso. El padre le podrá poner siempre una película de Disney a su hija para entretenerla mientras se mata trabajando para ganar dinero para gastar más. Suerte que en los comentarios de este artículo ya alguien le advierte que no es más rico el que más tiene, pero obviamente, esto no le interesa reconocer.

El otro artículo que leía esta mañana también era claramente desmotivador del ahorro, toda una alevosía para sacar la parte más animal del hombre tratando de decirnos lo malo e irracional que somos y que es inútil luchar con la satisfacción directa que significa gastar dinero en todo lo que se nos apetece. Se titula: Por qué no funcionan los consejos de ahorro. Así explicando porqué no podemos resistirnos a que gastemos nuestro dinero.

Menos mal que nos queda Pijama Surf, otro blog completamente distinto, que leía esta mañana donde nos ofrece  5 consejos para la economía doméstica, Es la cara más humana, inteligente y feliz que como seres humanos podemos llegar a ser, a vivir una buena vida. Asi que mi recomendación es que sigas estos buenos consejos para poder ahorrar en estos tiempos de aumento de precios y crisis financiera.

“ Recuerda que tu valor como persona no depende del dinero que tienes.
En tiempos de estrés financiero, es difícil no desanimarse. En una sociedad en la que se equipara el valor monetario con el valor social y personal, esto puede ser una lucha."

13 septiembre 2022

Plogging en Sevilla #hazdeporteporelplaneta


El domingo día 11 de septiembre participé en mi primera actividad de plogging en Sevilla, creo que en alguna ocasión oí hablar de eso de correr y a la vez recoger basura, pero no sabía que podía ser tan divertido y participativo.

Un par de días antes había recibido un correo del IMD, Instituto municipal de deportes de Sevilla en el que anunciaban esta actividad, y le mandé el enlace a mi amigo Miguel y nos apuntamos.


Había tres categorías, una para familias para hacer recogida por los alrededores sin carrera, otra categoría para hacer pocos kilómetros,  unos 5 y luego estaba la categoría profesional para hacer casi 10 kilómetros, en ésta participamos.

Comenzamos todos con ejercicios de calentamiento y luego nos dividimos en grupos guiados con monitores para hace el recorrido a lo largo del paseo del río.



Hicimos unas tres paradas y llenamos bastantes bolsas que dejábamos en el camino para luego, de regreso, recogerlas y llevarlas a la meta donde nos recibieron con aplausos. También, a lo largo de la actividad, otros paseantes al darse cuenta de lo que hacíamos también nos animaban y daban las gracias.

Álbum de fotos aquí y algunos videos de es buenísimo día.

31 agosto 2022

Viaje a Bruselas

Pues como no fuera este verano, no sé cuando sería, desde hace algunos meses pensaba en irme de viaje a algún sitio y Bruselas la tenia pendiente.

Además de Bruselas visité Gent y Brujas, la primera universitaria dinámica y con sus canales y grandes plazas; la segunda como si estuvieras dentro de un cuento con sus casitas de fachadas piramidales, cuidadas, muchas flores, puentes sobre pequeños canales y muy muy romántica, muy pastelera para descansar. Bruselas, en cambio, rodeada de grandes edificios algunos rascacielos, multiétnica y se oía más en las calles el inglés que el francés, el neerlandés o alemán. 


Hablando con un británico que vino hace 5 años a esta ciudad con la intención de "meterse en política y cambiar el mundo" (tal que así me contestó cuando le pregunté que le había hecho venir a vivir allí) me comentaba que era más una ciudad de negocios donde había mucha población flotante que estaban en periodos de trabajos temporales y luego marchaban a otro país; Ahora este inglés se dedica a marketing de trabajo. 
También hablé con un chico uruguayo que estaba haciendo un estudio sobre educación y me decía, para su gusto, que venia de Munich donde estaba realizaba su doctorado, Bruselas era más desordenada, sucia y impuntual que cualquier otra ciudad alemana.



Lo cierto es que no me pareció sucia, al revés, muy limpia y la gente está muy concienciada con el reciclaje. distintas bolsas de basura con distintos colores que debe de facilitar los ayuntamientos (vi el mismo tipo de reciclaje en Gent y Brujas). Incluso cuando los jóvenes hacían botellona, ponían sus recipientes en las papeleras y si no cabía, junto a ellas y nada tirado por los suelos.



La gente en verano en estas ciudades vive mucho la calle, las plazas estaban llenas de bares, y tomando vinos por cualquier parque o estanque, es curioso que ví pocas heladerías, pero las que había las colas en las puertas y en las proximidades eran muy largas y ordenadas. Es lógico, el resto de año ¿Qué pinta una heladería en el norte de Europa?



Una de las cosas que más me sorprendió de Gent fue las bicicletas, miles y miles de bicicletas, carriles y calles exclusivamente para estos vehículos, casi no vi motocicletas, la circulación era fluida incluso cuando iban a toda velocidad.



También visité uno de los museos principales de Bruselas. Los museos Reales y el de Magritte, Me gustó ver los cuadros de Brueghel tan de cerca y también ví algunos cuadros impresionistas de Seurat y otros pintores puntillistas, creo que este tipo de cuadros solo se pueden apreciar la técnica si estás a pocos centímetros de él. Ah!! y reconocí un Van Gogh de su primera etapa.




Pero con lo que más me quedé impresionado es que Bélgica tiene una de las mejore colecciones de Art Decó del mundo. Más tarde me enteré de que había varios museos más donde se recoge este estilo en diversas técnicas, arquitectura, decoración. etc.



Y como unas fotos valen más que mil palabras. Aquí dejo unos álbumes de fotos

Álbum de Gent

Álbum de Brujas

Album de Bruselas

El arte de perderse

 


Otra maravilla de libro, empiezo con una frase que compartí con mis amigos y familiares en WhatsApp

“Hay cosas que poseemos si están ausentes, hay cosas que no están ausentes si de ellas nos separa la distancia.”

Gracias a un artículo de Pijama surf que recomendaba el libro El arte de perderse de  Rebecca Solnit he podido disfrutar de una lectura relajada tranquila y azul, y digo azul porque esta mujer está obsesionada con este color, que por cierto era mi color favorito en estos últimos años y ahora lo es todavía más.

Hace varias semanas que lo leí pero hasta ahora no me he parado, ni me acordaba ya que lo tenía pendiente de comentar, así que solo me queda repasar algunas notas que subrayé mientras lo leía.

NOTAS:

“capacidad negativa”, es decir, a la virtud que puede tener un hombre de encontrarse sumergido en incertidumbres, misterios y dudas sin sentirse irritado por conocer las razones ni los hechos». [1] De una forma u otra, esta idea aparece una y otra vez, como los lugares señalados como «Terra Incognita» en los mapas antiguos.

(...)

La pregunta, entonces, es cómo perderse. No perderte nunca es no vivir, no saber cómo perderte acaba contigo, y en algún lugar de la terra incognita que hay entre medias se extiende una vida de descubrimientos.

(...)

Realmente el concepto de perdido tiene dos significados diferentes. Perder cosas tiene que ver con la desaparición de lo conocido, perderse tiene que ver con la aparición de lo desconocido.

(...)

El azul de la distancia, la tierra desde el espacio , el cielo desde la tierra, el mar hacia el fondo, el horizonte en un día despejado ….

(..)

Hay cosas que solo poseemos si están ausentes, hay cosas que no están ausentes si de ellas nos separa la distancia.

(...)

Pero las verdaderas dificultades, el verdadero arte de la supervivencia, parecen residir en terrenos más sutiles. Lo que se necesita en esos terrenos es una especie de resiliencia psicológica, estar preparado para hacer frente a lo que venga.

(...)

A menudo se habla de la belleza como si solo despertara deseo o fascinación, pero las personas más bellas lo son de una forma que las hace parecerse al destino, la fortuna o el sentido, como si fueran los protagonistas de una extraordinaria historia. El deseo hacia esas personas es en parte un deseo de alcanzar un noble destino, y su belleza puede parecer una puerta que conduce al sentido y no solo al placer. Sin embargo, sucede a menudo que lo único que tienen de extraordinario esas personas es el efecto que causan en los demás. La belleza y el atractivo excepcionales están entre las virtudes que concede el hada madrina malvada en el bautizo. Quien las recibe adquiere un poder considerable sobre los demás, lo cual puede hacer que la persona esté tan ocupada siendo una especie de sirena en las rocas en las que otros naufragan que se olvide de que tiene que encontrar su propio rumbo. Marine tenía ese aire de quien vive dentro de una historia en la que quizá otros también querrían vivir, pero, además de belleza, tenía talento, dedicación y valentía.

(...)

Es sobre todo del fracaso de lo que aprendemos.

(...)

Un idilio como aquel no estaba hecho para que durara. Durante un tiempo fue para siempre y después empezó a desmoronarse. No hay una historia que contar, pues una relación es una historia que construyes junto a otra persona y en cuyo interior te instalas con ella, una historia que proporciona tanto cobijo como una casa. Te inventas una historia sobre cómo vuestros destinos estaban llamados a entrelazarse como los tallos de la enredadera del porche, te acostumbras a tener una vista amplia por ese lado y a no tener vista por ese otro, a la puerta en la que hay que agacharse y a la ventana que está atrancada, y la persona que crees que eres influye en la persona que crees que es él y en la persona que él cree que eres tú, un castillo en las nubes hecho con el aire húmedo exhalado al soñar.

(...)

Pero yo salí de aquella casa transformada, más fuerte y segura de mí misma que antes y cargada con un mayor conocimiento de mí misma, de los hombres, del amor, de los desiertos y de los lugares salvajes.

(...)

Hay gente para la que solo hay o bien un único sol en el cielo, o bien oscuridad, y hay gente que vive en una noche llena de estrellas.

(...)

Cuando una persona no se presenta en un sitio, quienes la están esperando a veces empiezan a contar historias sobre lo que ha podido ocurrir y acaban medio creyéndose la versión de la deserción, el secuestro, el accidente. Preocuparse es una forma de hacer como si tuviéramos conocimientos o control sobre aquello sobre lo que no los tenemos, y me resulta sorprendente , incluso en mi propio comportamiento, cómo preferimos las posibilidades truculentas al puro desconocimiento.

(...)

Fue esta codicia, y las nuevas y cada vez más sofisticadas tecnologías de las que se servía, lo que llevó a que se extrajeran cada vez más recursos de los lugares salvajes y remotos del planeta hasta vaciarlos y se llenaran bancos con más dinero del que se podría gastar jamás, más dinero del que cuesta todo lo que se podría comprar.

(...)

El fin del mundo era un lugar azotado por el viento pero tranquilo, con cormoranes negros y estrellas de mar rojas en las oscuras rocas bañadas por las olas al pie de una pendiente de arena y con el mar detrás, que se extendía hasta muy lejos y desde ahí hasta más lejos todavía.


25 julio 2022

El giro, Un libro perdido que dio tantos dolores de cabeza.

Hay libros que no pueden ser clasificados como novelas y hay otros que no siendo novelas están escritos de una manera que parecería la mejor de las historias contadas. Tal vez, no es ni una cosa ni otra, como otras veces para que este libro me enganchara tuve que desechar otros cinco libros más que no me convencieron, va siendo la media este año. Este fin de semana le preguntaba a un amigo que estaba leyendo y me contó que estaba con una novela sobre un accidente de coche que da argumento a la trama sobre lo sucedido y afecta a los distintos personajes. Le pregunté si alguien le había aconsejado ese libro, o había leído una referencia en algún sitio para que lo empezara a leer y me dijo que no, que simplemente lo compró al pasar por mercadillo de segunda mano en su ciudad. Después me confesó que tal vez no continuara leyéndolo porque no terminaba de "engancharse", fue cuando le dije que una vez leía o tal vez oía que si empiezas un libro y cuando llevas 10 o 15 páginas y piensas no merecería una segunda lectura, déjalo y vete a probar con otro título, o incluso retoma algún libro de esos que leíste hace años y que tanto te gustaron. No pierdas el tiempo. De todas formas, puede ser la experiencia... Creo que va a ser muy difícil que no solo compre un libro porque el título me llame la atención, sino que seguiré con la misma técnica. si a las 10 páginas no me "mola", lo olvido y al siguiente -Título-. De hecho, suelo añadir a mi biblioteca del ordenador unos 10 libros semanales, seleccionar dos o tres de esa decena que envío a mi e-book que ojeo hasta quedarme con uno. Total un libro al mes de 40 que pasan a engrosar la librería virtual.

Y El Giro, ha sido una sorpresa; Me ha recordado El Infinito en un Junco de Irene Vallejo por la historia de los libros y su papel en la historia; También El Nombre de la Rosa de Umberto Eco, al relatar los ambientes que reinaban en los monasterios con sus copistas. Se mezcla la historia de Roma en sus últimos años y la alta Edad Media, el Renacimiento, la Inquisición...y por supuesto El Epicureísmo, una de mis pasiones. El título hace referencia a como, por esos avatares de la vida, un libro que podía haberse perdido para siempre como lo hicieron tantas grandes obras griegas y romanas, haya pasado a nuestro presente y su influencia en el pensamiento moderno de ahora. Ese libro se llama De la Naturaleza de las Cosas de Lucrecio.

Así que hasta ahí puedo contar. Como he hecho en anteriores ocasiones, dejaré por aquí algunos de los subrayados.

NOTAS

¿Cómo podemos entender el mundo en el que vivimos? ¿Qué metas debemos perseguir en nuestra vida? ¿Tiene sentido dedicar la vida a la búsqueda del poder? ¿Cómo se definen el bien y el mal? ¿Qué es de nosotros cuando morimos?

(...)

Gustave Flaubert: «Justo cuando los dioses habían dejado de existir y Cristo no había venido todavía, hubo un momento único en la historia, entre Cicerón y Marco Aurelio, en el que solo estuvo el hombre».

(...)

Es el conocimiento uno de los placeres más profundos de la vida humana.

(...)

Lo que ofrecía el filósofo griego no era una ayuda a bien morir, sino una ayuda a bien vivir. Liberados de la superstición, decía Epicuro, tendremos libertad para buscar el placer.

(...)

«Los hombres sufren los peores males debido a los deseos que les son más ajenos»,

(...)

Pero los cristianos pensaban sobre todo que el epicureísmo era una amenaza dañina. Si se acepta la tesis de Epicuro que afirma que el alma es mortal, escribía Tertuliano, se viene abajo todo el edificio de la moralidad cristiana.

(...)

Lo que había que hacer era remodelar la historia de su fundador, Epicuro, de modo que no apareciera ya como un apóstol de la moderación al servicio del placer razonable, sino como una especie de Falstaff, protagonista de tumultuosos excesos.

(...)

la búsqueda del dolor triunfó sobre la búsqueda del placer.

(...)

Jesús lloró, pero no había ningún pasaje que lo presentara riendo o sonriendo, y menos aún buscando el placer.

(...)

La vida en esta tierra es todo lo que tenemos los humanos.

(...)

La fantasía del placer infinito nos ayuda a explicar su propensión al amor romántico: en la creencia errónea de que su felicidad depende de la posesión absoluta de un único objeto de deseo sin límite, el hombre es presa de un hambre y una sed febriles e insaciables que solo pueden provocar angustia y no felicidad.

(...)

darnos cuenta de cómo son realmente las cosas constituye el paso fundamental hacia la posibilidad de alcanzar la felicidad. La insignificancia humana —el hecho de que las cosas no giren en torno a nosotros y a nuestro destino— es, subrayaba Lucrecio, la buena noticia.

(...)

los seres humanos vivan una vida feliz, pero no porque piensen que son el centro del universo o porque teman a los dioses o porque se sacrifiquen noblemente por unos valores que supuestamente trascienden su existencia mortal. El deseo imposible de satisfacer y el miedo a la muerte son los principales obstáculos a la felicidad humana, pero esos obstáculos pueden superarse mediante el ejercicio de la razón.

(...)

Pero ser liberado de las ilusiones perniciosas no es lo mismo que ser desilusionado.

(...)

Los hombres, pensaba Lucrecio, no deben tragarse la ponzoñosa creencia de que su alma forma parte del mundo solo temporalmente y de que se dirige a otro sitio. Esa creencia solo servirá para sembrar en ellos una relación destructiva con el ambiente en el que viven la única vida que tienen.

11 julio 2022

On Desire: Why We Want What We Want

Después de leer El arte de la buena vida de Irvine, me entró ganas de seguir leyendo libros del mismo autor y en On Desire Why We Want What We Want, vuelvo a recordar lo que  decía Jonathan Haidt, no hacemos lo que queremos, sino lo que nuestros deseos nos mandan, y no siempre deseamos lo que queremos, sino que nuestros mecanismos biológicos tienen programado, más o menos para que estemos insatisfecho y queramos más de lo que tenemos. Es más, uno piensa que otras muchas veces son las circunstancias las que nos condiciona, pero en realidad, con mucho pero mucho esfuerzo y no menos práctica podemos dominar algunos de esos deseos.

Irvine pone un ejemplo, casi copiado de los estoicos, en que el ser humano es esclavo de sus deseos. El señor (los deseos) puede ser primitivo premia o castiga al esclavo por su comportamiento, independientemente de que el esclavo quiera tener una vida más significativa. Pero el esclavo puede emplear una estrategia, a pesar de sus circunstancias, como un plan para engañar a su señor y dentro de todas las opciones elegir la que mejor se adapta a él y no la que podría ser mejor para su dueño. Es complicado, lo sé.

Para no irme por las ramas diré que todos aquellos que hemos pensado que ser feliz consiste en ganar mucho dinero, tener una gran coche, una casa grande y que todo el mundo nos admire... estamos equivocado. Es fácil decirlo. Estamos equivocados. Pero a ver quien se atreve a llevar la contraria a lo que todo el mundo piensa sin ser marginado.

Me ha gustado mucho una parte en la que describe a los excéntricos, que son los que comparativamente con las personas normales son más felices y gonzan de mejor salud. No podemos nacer excéntricos (estudios afirman que tiene parte de genético) pero si podemos aprender de sus respuestas a sus críticos. (En el enlace he puesto un libro a leer).

NOTAS (Que he tomado entre líneas, intentaré hacer lo mismo en los próximos libros que lea.)

Estar enamorado no se elige porque no es racional cuando lo hacemos por un flechazo. De repente nos preguntamos ¿Pero qué pude ver en él / ella?
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La razón es más el siervo que el dueño del deseo.
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El problema de la fama es que reside en la cabeza de otras personas.
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La única manera de que nuestras razones ganen a los deseos emocionales es buscar otras emociones aliadas que las opongan.
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Nuestros deseos tienen dos fuentes. Las emociones y la razón. (...) Aunque las emociones dominen al intelecto, debemos saber que aquellas en su mayoría son emociones instrumentales creadas por el intelecto.
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Reducir la ansiedad si limitamos nuestros deseos a pequeñas cosas que están en nuestras manos y no a lo que el futuro u otras personas puedan darnos o esté fuera de nuestro alcance.
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Sobrevaloración y adaptación a lo que conseguimos con los deseos. Solución: seguir deseando lo que tenemos y distinguir como se crean los deseos diferenciando los que son para desarrollar nuestro plan de vida delos que no lo son.
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David Hume: la razón es esclava de la pasión.
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Damasio: necesita la emoción para poder tomar decisiones.
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Programados para estar insatisfecho sea cuales sea nuestras circunstancias.
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El budismo no trata de ir contra el deseo o reprimirlo. Sino entenderlo, contraponer pensamientos, no deseos contrarios. Adopta un estilo de vida.
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Habilidad para vivir en el momento.
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La tristeza de tener poco dinero es menor que la tristeza de perderlo. Y cuanto menos tengas, menos ansiedad sufres.

28 junio 2022

El arte de la buena vida: Un camino hacia la alegría estoica

Cada vez me está costando más engancharme a algún libro porque me estoy volviendo muy exigente, he tenido que desechar tres o cuatro libros antes de éste a los que llamo "intentos fallidos". El problema con los libros que tengo en la actualidad es que los voy acumulando y sabiendo que no podré leerlos todos en lo que me queda de existencia, tengo que ser más selectivo.

Otra de "las cosas" curiosas que me está pasando es que si están en español e inglés,  prefiero leerlo en este último idioma, aunque tarde más en acabarlo o incluso no pueda entender todas las palabras. Quizás ese desafío o por necesitar más tiempo para comprenderlo me hacen detenerme más en las ideas, en cambio si empiezo a leerlo en español, voy tan rápido, que paradójicamente, casi no retengo nada.  No sé porqué me ocurre esto.

Si tengo que resumir el libro "El arte de la buena vida: Un camino hacia la alegría estoica" de William B. Irvine sería como un intento de probar que tener una filosofía de vida es mejor que no tenerla, que no perdemos nada en intentarlo y que no tiene que ser precisamente el estoicismo como deberíamos de comportarnos, cuyo principal objetivo no es otro que la tranquilidad, sino que debemos probar seguir algún sistema filosófico acorde a nuestra personalidad. El autor dice que lo mismo intentó el Epicureísmo o el Zen Budista, pero que éste último no le gustó porque exigía una mente libre de pensamientos y él es demasiado analítico, le da demasiadas vueltas (como yo) a las cosas, así que el Estoicismo que procura una vida de examen, le pareció más adecuado.

¿Por donde empezar?

Empecemos por nuestras emociones negativas, como podemos controlar la ansiedad, el miedo, la ira, el odio, la envidia... eso no es una buena vida. El control emocional y saber que podemos reducirlas nos ayudará a hacer frente a todos esos tropiezos y obstáculos que no pone la vida.

La tranquilidad también depende de nuestro modo de vida, perseguir la riqueza, la fama, el ego, tampoco es el camino. Si supiéramos disfrutar de lo que tenemos ahora seríamos más felices. Debemos reducir el deseo, o al menos desear lo que ya poseemos.

También hace referencia a que debemos asumir y entender qué cosas depende de nosotros o al menos en una parte de otras cosas que nos puede pasar y está fuera de nuestro control, y cuando ocurra asumirlo como algo natural.

No gastemos el tiempo en lo que otras personas hacen o dicen, ni siquiera los insultos nos debería de afectar, ya que si no nos importa su aprobación para lo que hacemos, ¿Qué nos va a importar si nos desprecian u ofenden con sus palabras?

La idea es que podamos disfrutar de las cosas, pero a la vez ser indiferentes a ellas.

Si en nuestra juventud vivíamos como si fuéramos inmortales, cuando seamos mayores, el poder levantarnos por la mañana y simplemente nos ponemos a caminar será un motivo de celebración diaria, hasta tal punto que los que han aprendido a vivir de esta manera, como Séneca afirmó en las últimas etapas de su vida estarán llenas de placer porque sabrán como usar esos días.



También recomiendo un boletín diario que puedes recibir en tu buzón con consejos estoicos u oirlos en podcast en The Daily Stoic

04 junio 2022


¡Que maravilla de escritor, psicólogo y filósofo! empecé leyendo Sand Firm, seguí con Standpoint y ahora lo ha vuelto a conseguir con The Join Of Missing Out, (JOMO).

Es una crítica de las siglas FOMO, Fear Of Missing Out, es decir miedo a perderse oportunidades, un sentimiento en la actualidad que muchas personas tienen cuando viven atosigadas por demandas del ambiente, la publicidad o la cultura de querer más, más y más. Sin comprender que es como si estuviéramos en una cinta de correr donde por mucho que nos esforcemos no llegaremos más lejos. Es una crítica a esa obligación de querer todo lo que deseamos sin saber que no depende solo de nosotros y aunque dependiera ¿Que sentido tiene si luego vamos a seguir queriendo ser más y mejores?

Me he dado cuenta de que lo que he leído lo puedo aplicar a mi vida, y mi día a día. De joven vi una película que se llamaba “Tierras de penumbra”, El protagonista se pregunta para que seguir subiendo montañas si desde la colina donde está le gusta el paisaje. Y es eso, Conformarse con lo bueno, no con lo mejor.

El libro abarca muchos aspectos, el social, el ético, el filosófico y el psicológico, ahora mismo no sé muy bien diferenciarlo, pero dentro de lo social explica que no somos totalmente responsables de nuestro futuro, nuestro entorno puede que nos lleve por un camino o hayamos llegado a una situación por la que no debemos sentirnos completamente responsables.

Habla mucho del compartir y conformarse con algo menos de lo que nos corresponde porque a fin y al cabo vivimos en sociedad y éticamente también somos parte de la felicidad o bienestar de los que nos rodean o no han tenido la misma suerte que nosotros.


Este libro, como los dos anteriores de Brinkmann me ha recomendado muchos libros más y otros he recordado que me gustaron mucho, por ejemplo del de Barry Schwartz “Por qué más es menos” del que hace un buen resumen y que me gustaría copiar algunos puntos a mi decálogo.


Notas

THE JOY OF MISSING OUT


While Stand Firm criticised the self-development mania, Standpoints sought to identify the basic ethical values upon which it is worth standing firm. In The Joy of Missing Out, I discuss ways of living our lives that would make it possible for society as a whole to focus on these values.

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we have created a society with a cultural landscape, an ecological niche, based on invitations, temptations, choices and special offers, but we rarely practise the art of self-restraint, of saying no and opting out – those are skills we lack both as individuals and as a society. This book recommends making a virtue of necessity and practising the art of missing out.

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If we want life to be sustainable for the maximum possible number of people – ideally, for all of us – then we need to learn the art of self-restraint, especially here in the richest part of the world.

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we should not want it all.

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SUSTAINAIBLE SOCIETY

The demands for skills enhancement and optimisation are constant and never-ending, which logically leads to a situation where nobody ever does anything well enough, because we all know that we will soon be instructed to do more and do it better.

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The elitist trap refers to a situation in which the wealthy and privileged use arguments about the (perceived) need for savings or cuts to keep others down.

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I study and recommend the value of accepting less than we are due.

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Many companies have advertising budgets that exceed the costs of manufacturing their products – the whole machinery of society is very much geared to engender dissatisfaction with what you have.

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what is the purpose of the economy? Segal and Aristotle both answer that the purpose of the economy is not to provide us with more and more, but to liberate us financially to live the good life.

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A lot of people want to be as rich as possible, but Aristotle believed that money can quickly become too much of a good thing and distract people from what is truly important in life. (....) Segal believes that one way of progressing away from the consumer society is to make the inherent value of work the focal point of the economy. It is often said that if we are engaged in something meaningful, work is almost its own reward.

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According to Segal, reflection on meaningfulness also depends on leisure time. He celebrates leisure as an art form that we can learn.

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Freedom also implies a sense of solidarity – which is, in effect, precisely what this book is about: a willingness to miss out on something when it benefits someone else whose need is greater. If no one is willing to give up anything, then life becomes a struggle between individuals to rake in as much as they can for themselves, and that only affords freedom to the very strongest. The dilemma between freedom and coercion is, in a way, at the heart of all pedagogy – we have to be forced into education in order to be capable of being.

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finiteness ‘that makes it all worthwhile’.

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To bestow form on your life is, literally, to practise the existential art of living, which is only possible if we are willing to miss out on other things.

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In reality, our more or less legitimate desires and psychological impulses consist of a range of motives and justifications that we rarely fully comprehend. 

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For Frankfurt, it is crucial that caring for something is different from simply having a desire or lust. You may briefly have a craving for something and then forget it a moment later. But you cannot care for something for an isolated moment. It is only possible to care over time, once it becomes part of the way you live your life and your identity (...) things we care about are usually outside the influence of our will. We can do our best – we can water, prune and fertilise (...) caring for something always implies the risk of being disappointed or suffering real grief. This is the price of love, as is often (rightly) said. In turn, there is something liberating about running this risk, in accepting that aspects of the world are beyond our control.

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Existentialists claim that individuals are defined by their actions. They are not completely wrong, but we must also take into account that we are defined just as much by what we do not do. We are formed by what we miss out on, not just by the things we do.

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Max Weber in his book on the Protestant ethic.  According to Weber, the highest good in the Protestant work ethic is to acquire more and more money – a purely instrumental phenomenon that becomes a goal in itself at the expense of individual happiness.

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 The ambition of realising as many of our own desires as possible is far from liberating. On the contrary, in doing so we run the risk of becoming slaves to our desires. To be liberated, we must be prepared to miss out – in other words, we must will one thing rather than will everything and succumb to an amorphous formlessness.

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 Experiments have shown that we have a strong proclivity to reject anything that we perceive as unfair – even when we lose out personally by doing so.

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Using the terminology employed in this book, it would appear that many of us are willing to miss out on something we would otherwise have had, even when we hold out no expectation of a reward at some point in the future.

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We know that we are actually nothing without others – and not just abstract others, but specific individuals with whom we have relationships and share a common history.

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We must learn the art of self-restraint right from the start. We cannot demand to have our own way all the time, just because we think our ideas are brilliant. We have to acquire a certain reserve, learn to listen to others and sometimes even hold ourselves back.

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Our suffering does not stem from our ability to talk –‘for that is a virtue’, he writes –‘but from our inability to keep silent’.

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Clor goes so far as to claim that moderation and character may be considered synonymous, in that to be of good character implies the ability to say no to your own impulses and resist temptation. He believes that, ultimately, we are our character.

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According to Ricoeur, to achieve self-constancy we must reflect on our life as a whole, and the best way to do this is to look at it as a narrative. In a sense, our lives consist of stories that we must interpret and tell in order to endow our existence with form. Many of us keep a journal or diary or fill photo albums, and so on, in order to put together the pieces of the jigsaw puzzle of life. In contemporary psychology, we refer to this as narrative identity.

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but illustrates the lack of ethical obligation in constantly wanting something more, something different and something new – in this case, in the context of love and sex. If this becomes a consistent attitude to life, we quickly descend into a kind of Kierkegaardian aesthetic despair, destined to remain forever dissatisfied because we feel that something better awaits us around the next corner. This not only leads us into a state of despair (see the existential discussion in the previous chapter); it also makes it difficult for us to live an ethical life based on obligations, which necessarily involves a certain degree of loyalty, trust, self-sacrifice and other similar virtues.

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The researchers concluded that it is not only self-control – in abstract terms – that is essential to human life, but also our trust in the world and other people. Prueba de los caramelos.

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But what about situations in which we have to keep ourselves in check and delay gratification without any expectation of a greater reward later on?

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The thinking that underpins the marshmallow test might be said to imply the same opportunistic and instrumental logic. It is all about learning to wait for the sake of a greater reward later on. This is a purely quantitative perspective, and by adopting it we run the risk of neglecting the qualitative dimension, in which some actions are simply more correct than others.

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The industry necessarily involves downplaying the significance of the individual’s environment and situation, and instead claiming that ‘happiness is a choice!’.

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we get used to both the good and the bad, and they gradually cease to be considered particularly good or bad. We return to our former starting point in terms of the way in which we see the world. (...) The happiness treadmill can be never-ending, and we find ourselves running faster and faster all the time, like a drug addict constantly upping the dose just to get high. (...) Socrates compares human desire to a leaky bucket: no matter how much we fill it, the water leaks out again, leaving only a hole and a craving for more. At least, this is the case for the ‘ignorant’, as Socrates put it. For as long as philosophers have been aware of the treadmill or the leaky vessel, they have also sought to transform our relationship to our desires by means of rational thought.

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The point of Stoicism is that there really are things we cannot change, which is why it is important to learn to live with them instead of engaging in a never-ending pursuit of ways to optimise the self. (...) From the Stoic perspective, it is not in itself invidious to have desires and dreams, but they would insist that we have a duty to consider the ethical value of those dreams. The point is not that we learn to miss out in order to prove that we have a particularly strong degree of self-control. No, the point is that we should miss out on that which poses a threat to our moral fortitude and psychological integrity, such as constantly hunting for new experiences, relationships and objects that provide a fleeting rush of happiness as we continue to plod away on the hedonic treadmill.

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Perhaps we (daneses) have engendered a form of cultural stoicism in which we like to imagine everything will go wrong so that it is easier to cope with adverse situations when they do arise. In psychological terminology, this strategy is called defensive pessimism.

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Positive thinking has taught Trump that the mind, through positivity, can create its own reality. If you repeat ‘alternative facts’ often enough, reality will bend to them, and to your advantage – or, at least, you will get people to believe you. This is the exact opposite of the value of low expectations, negative visualisation and defensive pessimism. Based on the analysis in this book, I would contend that Trump is the product of a culture that knows no bounds, which risks spawning people with no feel for the art of missing out. He is the symbol of a mentality that wants it all – and wants it now!

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Schwartz is correct when he says that this would be a pretty tragic state of affairs. The very idea of a multitude of opportunities can be a destructive influence.

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Schwartz’s basic point is that maximisation can ruin lives. He recommends that we learn to make do, to be satisfied with less than we might theoretically have had, but the ideal of almost limitless freedom of choice systematically contradicts this.

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Personally, I derive a great deal of pleasure and frustration from the computer game Civilization, the slogan of which is ‘Just one more turn’. I find it almost impossible to stop once I have started to play. (...) According to some studies, we spend more time gazing at screens than sleeping. Alter says that our digital econiche causes huge problems with addiction – addiction to the technology, the applications, the games and the series. In Irresistible, he emphasises the flipside of a culture that constantly invites the individual to experience and consume by clicking, scrolling, checking and watching.

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Learn to live with limitations: This, of course, is the focal point of this book. It is also the final point in Schwartz’s book.

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all societies need rituals so that people can spend time together in civilised ways. Rituals enable us to interact with each other in a fruitful manner.

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Many of our problems stem not only from a lack of roots, but from a lack of understanding of their importance.

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We must teach the citizens of the future to do what is right because it is right, and not because they stand to gain from it. We need to reward them for sharing their marshmallows rather than hoarding them. We must understand that this kind of upbringing is the opposite of opportunism; that it is based on respect for the virtues of moderation and self-restraint that are essential for our ability to cope with the crises.

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designing systems that are based to a greater extent on the idea that no individual is master of their own destiny, we can encourage greater solidarity. This might even increase the willingness of the most well-off to accept less, because one day they might fall victim to chance or illness and find themselves vulnerable and in need of help. We must learn to ‘miss out’ not as an empty exercise in asceticism, but to ensure that there is enough for everyone.

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In times gone by, we had more of an understanding that life is interwoven into larger contexts that involve ups and downs. We knew that ‘everything has its time’.

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the courage to do the same as usual, because it is the right thing to do.

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we opt out – including from potentially exciting new relationships. If we want to be friends with everyone, we cannot truly have a friend.

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In general, the landscape metaphor is quite apposite. It is not simply a matter of having the will-power to step off the treadmill, it is also about creating a culture in which the treadmill does not even exist.