17 enero 2026

La puerta del cielo

 


Algunas veces en mi pueblo salgo a correr por el campo, suelo tomar un camino que se llama Monte Alto e intento regresar por otro camino paralelo, como rodeando en circunferencia las casas que veo a lo lejos de la localidad, pues bien, justo a pocos metros de la meta que me he propuesto, hay un campo con una puerta enorme de hierro, en su día tuvo un muro que lo cerraba por completo, pero hoy en día solo quedan restos a ambos lados en un par de columnas de ladrillos que aún la sostiene, la puerta es enorme, alta, más de tres metros, quizás cuatro, está allí, fija sin otro uso que su presencia, imponente, altiva, desafiante diría yo, y a pesar de que su cometido ha dejado de tener sentido, sigue cerrando lo que fue la entrada con un cerrojo oxidado.

La he llamado "Puerta del Cielo" porque pienso, cuando la miro, que si se pudiera abrir de nuevo, seguro que conduciría a ese lugar, Al Cielo.